Los cuarteles de Bomberos Voluntarios de Gardey y María Ignacia (Vela) se sumarán al “sirenazo” del jueves 10 de septiembre a las 10. Denuncian demoras en el pago de subsidios nacionales y advierten que sostener las autobombas, seguros, combustible y capacitaciones implica gastos millonarios cada mes.
Los Bomberos Voluntarios de Gardey y María Ignacia (Vela) se preparan para participar este jueves 10 de septiembre, a las 10, del “sirenazo” nacional, una jornada de protesta destinada a visibilizar la situación económica que atraviesan numerosos cuarteles del país.
El reclamo principal está relacionado con los fondos adeudados por el Gobierno Nacional correspondientes al subsidio establecido por ley. Según explicaron referentes de ambos cuarteles, hay estaciones que todavía no recibieron el subsidio correspondiente a 2026, mientras que otras aguardan además el remanente correspondiente al año pasado.
Gardey: gastos mensuales que superan los $2 millones
Sergio Borda, presidente de la Comisión Directiva del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Gardey, explicó que el subsidio nacional representa una partida fundamental para el funcionamiento del cuartel.
“Hay cuarteles que no han cobrado el subsidio correspondiente a 2026, entre los cuales estamos nosotros”, señaló. También indicó que existen estaciones que todavía esperan el remanente correspondiente a 2025.
En el caso de Gardey, el cuartel cuenta con 17 bomberas y bomberos voluntarios y cinco móviles: tres camiones y dos camionetas.
El mantenimiento de esa estructura representa un importante esfuerzo económico. Borda detalló que durante este mes desembolsaron más de $1.300.000 solamente en combustible, mientras que los seguros de los móviles y del personal representan más de $500.000 mensuales.
A esto se suman las reparaciones y el mantenimiento de vehículos y equipamiento, por lo que el gasto mensual ronda los $2 millones, sin contemplar otros costos vinculados al funcionamiento de la institución.
El cuartel también se sostiene mediante rifas, ventas y actividades organizadas con el acompañamiento de la comunidad, además de los subsidios provinciales y municipales.
“Nos duele mucho esta falta de reconocimiento”
Borda puso el foco además en el riesgo que asumen diariamente los voluntarios.
El personal no percibe un salario por su tarea y, ante cada emergencia, debe trasladarse hacia incendios, accidentes y otras situaciones de riesgo.
“En cada auxilio arriesgan sus vidas, no sólo en el momento del siniestro, sino incluso en el traslado”, explicó. Recordó que en distintos servicios se han producido accidentes con autobombas y otros vehículos.
En ese contexto, expresó su malestar por las demoras en los fondos nacionales.
“Nos duele mucho esta falta de reconocimiento del Gobierno Nacional”, sostuvo.
El dirigente explicó que el cuartel se encuentra actualmente regularizando su personería jurídica y que, según les comunicaron desde Nación, una vez finalizado ese trámite se liberarían los fondos.
Sin embargo, advirtió que la problemática excede a Gardey: hay cuarteles que tienen su documentación en regla y tampoco recibieron los fondos correspondientes.
Además, señaló que el remanente de 2025 rondaría los $45 millones por cuartel, según datos del Consejo Nacional de Bomberos, aunque desde las instituciones aseguran desconocer cuándo serán transferidos esos recursos.
Vela: mantener un cuartel cuesta $3,5 millones por mes
La situación también preocupa en María Ignacia (Vela), donde el jefe del Cuartel de Bomberos Voluntarios, Matías García, confirmó que la realidad es similar.
En Vela trabajan 30 bomberas y bomberos, y el presupuesto mensual necesario para mantener operativo el cuartel oscila en los $3,5 millones.
García explicó que los recursos provenientes de Nación, Provincia y Municipio son fundamentales, pero que también resulta indispensable el acompañamiento de los vecinos.
“Nosotros necesitamos de todo: el subsidio nacional, el provincial, el municipal y también la colaboración de la gente”, manifestó.
Por ese motivo, la institución organiza de manera permanente chocolateadas, rifas y distintos eventos para recaudar fondos.
El objetivo es poder afrontar gastos que van desde el mantenimiento de la flota y los seguros hasta la capacitación permanente del personal.
“No es que nada nos alcance, sino que hoy poder sostener la flota, el seguro de cada bombero y las capacitaciones lleva un número muy importante”, explicó García.
Reclamo por falta de información
El jefe del cuartel de Vela también cuestionó la falta de claridad en la comunicación sobre el envío de los fondos.
Según relató, algunos cuarteles de la Provincia ya recibieron el subsidio, mientras que otros todavía no. “No sabemos por qué, ya que la comunicación no es clara y fluida ni con el Consejo Nacional de Bomberos ni con la Federación”, expresó.
La incertidumbre se suma a una situación económica cada vez más compleja para las instituciones y para las propias familias que las sostienen.
“Hay cuarteles que no han recibido ni siquiera el remanente y han recibido parte del subsidio de 2026, entonces aún está más complejo todavía”, señaló García.
Y agregó: “Ven16íamos bien, a veces con lo que es el tiempo, ahora se ha empezado a complicar más. La situación económica del país, de la provincia y de cada vivienda es compleja”.
Un sirenazo para visibilizar una realidad
Con este escenario, los cuarteles de Gardey y Vela serán parte del sirenazo del jueves 10 de septiembre a las 10, junto a bomberos voluntarios de distintos puntos del país.
La protesta busca poner en evidencia una problemática que, detrás de los números, tiene una consecuencia concreta: la necesidad de contar con recursos suficientes para que quienes responden ante una emergencia puedan hacerlo con vehículos, equipamiento y cobertura adecuados.
Mientras los fondos nacionales continúan demorados para numerosos cuarteles, las instituciones locales apelan al esfuerzo de sus voluntarios y al acompañamiento de sus comunidades para mantenerse en funcionamiento.
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