La Cámara de Apelación y Garantías en lo Penal de Azul rechazó los planteos de la defensa y ratificó la elevación a juicio por el choque ocurrido en julio de 2025 sobre la Ruta Nacional 226. Iván González murió y Jeremías Aguilar sufrió graves lesiones.
La Cámara de Apelación y Garantías en lo Penal de Azul confirmó la elevación a juicio de la causa contra Ignacio Clemente, acusado por el siniestro vial ocurrido en julio de 2025 sobre la Ruta Nacional 226, en el que murió el joven tandilense Iván González y resultó gravemente herido Jeremías Aguilar.
La resolución fue dictada este jueves y rechazó los planteos formulados por la defensa, que había solicitado el sobreseimiento del imputado o, alternativamente, una modificación de la calificación legal.
De esta manera, quedó ratificada la decisión adoptada en agosto pasado por el Juzgado de Garantías N° 1 de Tandil, a cargo del juez Jorge Alberto Moragas. Clemente deberá enfrentar el juicio oral acusado de homicidio culposo, lesiones graves culposas y lesiones leves culposas, agravados por la conducción imprudente, la presencia de alcohol en sangre y el exceso de velocidad.
El choque ocurrió en la madrugada del 20 de julio de 2025
El hecho investigado ocurrió durante la madrugada del 20 de julio de 2025, sobre la Ruta Nacional 226.
Según la reconstrucción incorporada a la causa, Clemente circulaba en una camioneta Ford Ranger en sentido Azul-Tandil cuando ingresó al carril contrario y recorrió aproximadamente 450 metros en contramano.
Durante ese trayecto se produjo el impacto frontal con una Volkswagen Saveiro en la que viajaban Iván González y Jeremías Aguilar.
González tenía 21 años y era estudiante de Ingeniería Industrial en Olavarría. Como consecuencia de la colisión, murió.
Aguilar, en tanto, sufrió lesiones de gravedad en el rostro, que fueron calificadas judicialmente como graves debido a las secuelas deformantes de carácter permanente.
La velocidad y el alcohol, entre los elementos de la acusación
Uno de los aspectos centrales de la investigación está relacionado con la velocidad a la que circulaba la camioneta y el nivel de alcohol detectado en el conductor.
De acuerdo con la acusación, la Ford Ranger circulaba a una velocidad mínima estimada de 100 kilómetros por hora, mientras que el análisis de sangre habría determinado una concentración de 1,185 gramos de alcohol por litro de sangre.
Entre los elementos probatorios considerados por la Cámara también aparece el testimonio de Daiana Jaqueline Madurga, quien afirmó haber observado a la camioneta ingresar a la ruta desde un camino lateral a alta velocidad y continuar por el carril contrario, realizando maniobras erráticas hacia la banquina.
Las pericias accidentológicas incorporadas al expediente, además, no respaldaron la hipótesis planteada por la defensa acerca de una eventual invasión de carril por parte de la Volkswagen Saveiro.
La Cámara también analizó la alcoholemia
La defensa había cuestionado también la validez del estudio de alcoholemia.
Al analizar ese planteo, los magistrados señalaron que el examen fue realizado mediante el método de microdifusión en cámara de Conway, en un laboratorio forense especializado y bajo los procedimientos correspondientes de cadena de custodia.
Para los jueces, los elementos reunidos durante la investigación resultan suficientes para permitir que la causa avance hacia la instancia de debate oral.
En ese sentido, Gustavo Agustín Echevarría, Carlos Paulino Pagliere y Damián Pedro Cini consideraron que existe una probabilidad suficiente para sostener la acusación en esta etapa.
Los cuestionamientos planteados por la defensa, según surge de la resolución, podrán ser discutidos durante el juicio oral.
Con la decisión de la Cámara de Azul, la causa queda encaminada hacia el debate en el que deberán analizarse las pruebas y determinarse las responsabilidades penales correspondientes por el choque que terminó con la vida de Iván González y dejó gravemente herido a Jeremías Aguilar.
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