La situación financiera de las pequeñas y medianas empresas en Argentina enciende señales de alarma. Un informe de la consultora Fidelitas reveló que el rechazo de cheques por falta de fondos se disparó un 200% interanual, evidenciando un fuerte deterioro en la cadena de pagos.
Según el relevamiento, el fenómeno se intensificó entre fines de 2025 y el inicio de 2026, con casi 600 millones de dólares en valores rechazados en el último trimestre analizado.
El dato refleja problemas de liquidez en el entramado productivo, especialmente en las pymes, donde el cheque sigue siendo una herramienta clave para financiar el capital de trabajo. En este contexto, el rechazo de un pago no solo implica un incumplimiento individual, sino que impacta directamente en otras empresas que dependen de esos ingresos.
Niveles récord y presión financiera
El informe marca que en diciembre se registró un récord histórico de 97.612 cheques rechazados. La tendencia se mantuvo elevada en los primeros meses de 2026, con más de 89.000 casos en enero y más de 86.000 en febrero, cifras que incluso superan los niveles observados durante la pandemia.
En términos monetarios, el salto también es significativo: el monto promedio mensual de rechazos pasó de unos 30 millones de dólares a cerca de 180 millones en el último período.
Para los analistas, este indicador funciona como una señal temprana del estado financiero de las empresas, ya que refleja la imposibilidad inmediata de cumplir con obligaciones.
Pymes, las más afectadas
El impacto es claramente desigual. Mientras las grandes empresas presentan niveles de mora cercanos al 0,9%, en las pymes el índice trepa al 4%, lo que evidencia mayores dificultades para acceder al crédito y sostener su operatoria.
A esto se suma un contexto desafiante, marcado por costos en alza, financiamiento restrictivo y una demanda aún débil, factores que limitan la recuperación del sector.
Riesgo de “efecto dominó”
Uno de los puntos más preocupantes del informe es el posible efecto contagio dentro del sistema productivo. Muchas pymes funcionan como proveedoras o subcontratistas de empresas más grandes, por lo que el incumplimiento de pagos puede generar retrasos en la producción, quiebres de stock y dificultades operativas en toda la cadena.
Sectores como molinería, cueros, muebles, indumentaria y construcción aparecen entre los más comprometidos, con altos niveles de morosidad.
En este escenario, los bancos comenzaron a endurecer las condiciones de financiamiento, lo que agrava aún más la falta de liquidez.
PARVA DE NOTICIAS SITIO OFICIAL!