Pastizales altos y banquinas peligrosas ponen en jaque la seguridad vial de la 226

COMPARTIR NOTICIA

El abandono se extiende desde Mar del Plata hasta Olavarría. La falta de mantenimiento en las rotondas de la zona urbana de Tandil reduce drásticamente la visibilidad. Desde el peaje de La Vasconia reconocen las quejas que hacen los usuarios, pero la decisión no la tienen os empleados.

El problema principal salta a la vista: pastizales fuera de control. La falta de corte de césped no es un hecho aislado, sino que se extiende por decenas de kilómetros. El tramo que une Mar del Plata con Tandil es crítico, pero la situación no mejora al continuar el viaje hacia Olavarría.

Señales invisibles y banquinas «fantasma»

La vegetación ha crecido a tal punto que las señales de tránsito —fundamentales para advertir curvas, velocidades máximas o cruces— quedan virtualmente tapadas o semitapadas. Esto deja a los conductores, especialmente a aquellos que no conocen la traza de memoria, en una situación de vulnerabilidad absoluta.

A esto se suma el estado de las banquinas. Detenerse ante una emergencia es hoy una maniobra de peligro. La altura de los pastos impide ver el estado del suelo, obligando a los automovilistas a buscar entradas de campos, caminos vecinales o sectores donde algún frentista, de forma particular, se ha encargado del mantenimiento para poder estacionar con cierta seguridad.

El peligro en la zona urbana de Tandil

Para los tandilenses, el problema se siente con mayor intensidad en las rotondas de la zona urbana. La altura de la maleza en estos sectores críticos reduce el campo visual de manera alarmante, dificultando la visión de quiénes están circulando por la rotonda o están próximos a ingresar. Lo que debería ser un ordenador del tránsito se convierte así en una trampa de poca visibilidad.

La responsabilidad del mantenimiento recae sobre la concesionaria del peaje, CV1. Sin embargo, la respuesta ante los reclamos parece ser la resignación o la desidia.

Ante la consulta de este medio en la estación de peaje de La Vasconia, la respuesta de la operadora de turno fue tan honesta como preocupante:

«Muchos usuarios reclaman por los pastizales, pero nosotros no podemos hacer nada».

Mientras la desatención continúa, los usuarios de la 226 siguen pagando una tarifa de peaje que no se traduce en servicios básicos de seguridad vial. Con la temporada estival en marcha y el aumento del flujo vehicular, la falta de mantenimiento de la concesionaria CV1 representa un riesgo latente que espera una solución urgente antes de que el abandono se transforme en tragedia.


COMPARTIR NOTICIA

Compruebe también

La cuenta regresiva para la Farándula 2026: 12 agrupaciones y 23 escuelas serán protagonistas en Tandil

La cuenta regresiva para la Farándula 2026: 12 agrupaciones y 23 escuelas serán protagonistas en Tandil

COMPARTIR NOTICIALa tradicional celebración estudiantil se realizará el sábado 7 de noviembre en el estadio …

Déjanos tu comentario