Con una importante participación de vecinos y familias, el barrio Las Ranas volvió a vivir una de sus celebraciones más emblemáticas con la realización de la 30ª edición de la Fogata de San Juan, un ritual que cada invierno renueva los deseos de la comunidad y fortalece el espíritu de encuentro barrial.
La actividad se desarrolló en la plaza ubicada en la esquina de Saavedra y Las Heras, donde el histórico grupo Flor de Murga encabezó una vez más la organización del tradicional evento. Aunque la celebración suele realizarse el 24 de junio, este año fue reprogramada para el fin de semana con el objetivo de facilitar una mayor participación de los vecinos.
Desde las primeras horas de la tarde, el espacio comenzó a colmarse de familias que se acercaron para compartir una jornada cargada de simbolismo. Banderines de colores, música, bombos y una gran fogata fueron el escenario elegido para que cada asistente arrojara al fuego un papel con sus deseos, una tradición que representa la renovación, la esperanza y el comienzo de una nueva etapa.
Uno de los momentos más destacados fue el ingreso de Flor de Murga, cuyos integrantes recorrieron las calles del barrio con paraguas multicolores, rostros pintados con los colores argentinos y el inconfundible ritmo murguero. La agrupación, que este año celebra sus 40 años de trayectoria, fue ovacionada por el público antes del encendido de la fogata.
La tradicional ceremonia volvió a convertirse en un espacio para expresar anhelos colectivos. En esta edición, muchos de los deseos estuvieron vinculados al crecimiento y las mejoras para el barrio Las Ranas, reafirmando el compromiso de la comunidad con su identidad y su desarrollo.
Pese a las bajas temperaturas, la convocatoria fue muy buena y confirmó que la Fogata de San Juan sigue siendo una de las expresiones culturales y comunitarias más representativas del invierno tandilense, reuniendo año tras año a vecinos de todas las edades alrededor del fuego, la música y las tradiciones populares.
PARVA DE NOTICIAS SITIO OFICIAL!